30 Oct Codificación de productos en alimentación: qué es y para qué sirve
La codificación de productos es una pieza crítica para un funcionamiento seguro, eficiente y globalizado de la industria alimentaria. Y es que en un mercado global y digitalizado, la información precisa y la trazabilidad son requisitos indispensables para cualquier empresa que aspire a operar con garantías en la cadena de suministro.
Desde su fabricación hasta el punto de venta, los productos recorren un largo camino en el que deben ser identificados de forma inequívoca, rápida y segura. Aquí es donde entra en juego la codificación de productos, cuyo objetivo es asigna un código único a cada producto.
Esta máxima se conoce como principio de codificación o principio de no-ambigüedad, que establece que cada variante de artículo debe tener un código único que lo identifique y que dos productos distintos no pueden identificarse con el mismo código. Dos premisas que constituyen la base de los estándares internacionales GS1, que permiten identificar, capturar y compartir información sobre productos, activos, servicios y localizaciones, entre otros.
Se trata de un lenguaje común para todos los negocios y a lo largo de toda la cadena de suministro, que asegura que la información sea accesible, precisa y fácil de entender. Se conoce como estándares GS1 porque GS1 es el nombre de la organización internacional sin ánimo de lucro que desarrolla estos estándares globales para la identificación, el intercambio de información y la automatización de procesos logísticos y comerciales. Gracias a estos sistemas, millones de empresas en todo el mundo pueden hablar el mismo idioma cuando se trata de productos, ubicaciones o unidades logísticas.
Una labor imprescindible, ya que la identificación estándar permite automatizar procesos logísticos como la recepción, el inventario o el picking; facilita la trazabilidad en toda la cadena de suministro, garantizar la transparencia y la seguridad alimentaria; permite cumplir requisitos regulatorios para clientes nacionales e internacionales en la exportación; y conecta el mundo físico con el digital.
Sin codificación, el flujo comercial sería más lento, costoso y propenso a fallos. Por eso es fundamental que conozcas cómo funciona. En este artículo, vamos a explicar qué tipos de códigos existen, para qué sirve cada uno y cómo se asignan correctamente. Y al final te dejamos un ejemplo práctico de codificación de un producto real.
CÓDIGOS GTIN
Los GTIN (Global Trade Item Number) son el elemento básico de la identificación en los estándares GS1. Permiten identificar de manera única cualquier unidad comercial, tanto productos destinados al consumidor como unidades diseñadas para la distribución, en cualquier mercado del mundo.
El tipo de GTIN que se asigna depende del destino del producto y de su presentación comercial: GTIN-13, GTIN-14, GTIN-8, GTIN-12…
GTIN-13
El GTIN-13 se utiliza para identificar todos los productos destinados a la venta al consumidor final en el retail europeo. Tiene 13 dígitos y su uso principal es en productos de venta al consumidor en Europa.
Es el más visible en el día a día porque es el que vemos en los envases de los productos en los lineales de los supermercados. Comúnmente hablaríamos del código de barras del producto y en algunas ocasiones se refieren a él como EAN 13. Sin embargo no es del todo correcto, ya que ese código de barras del producto está compuesto por dos elementos: el GTIN-13, que sería el número; y el EAN-13, que sería el código de barras (las líneas negras).
GTIN-14
El GTIN-14 sirve para identificar unidades comerciales para la distribución general y LA gestión logística, como cajas, packs o agrupaciones superiores del producto. Son aquellas que facilitan la gestión logística o el transporte, como cajas o paletas. Se compone de 14 dígitos y se genera a partir del GTIN-13 de un producto unitario para identificar su agrupación logística superior.
Entonces, ¿qué es el ITF-14? Simplemente es la forma gráfica en la que se imprime el número GTIN-14 para poder ser escaneado.
GTIN-8
El GTIN-8 es usado para identificar artículos de tamaño muy reducido que estén destinados a la venta al consumidor final y cuyo espacio disponible en el envase no permite imprimir un GTIN-13 con la calidad mínima requerida por los estándares.
Un artículo se podría identificar con un GTIN-8 en el caso de cumplir alguna de las siguientes premisas:
-El área total del packaging del producto para imprimir es menor de 80 cm2.
-El área de la etiqueta más grande del producto es menor de 40 cm2.
-El producto es cilíndrico y su diámetro es menor de 30mm.
GTIN-12 o UPC
El GTIN-12 o UPC sería el equivalente al GTIN-13 para el mercado estadounidense y canadiense. Su función es la misma: identificar todos los productos destinados a la venta al consumidor final. En este caso, su estructura consta de 12 dígitos aunque, al igual que el GTIN-13, también dispone de una versión comprimida para envases pequeños que tiene 8 dígitos.
CÓDIGOS GS1-128
El GS1-128 es una de las simbologías utilizadas por los Estándares GS1 para la codificación de agrupaciones logísticas como palets, ya que permite representar varios tipos de información de forma concatenada.
Se estructura con el uso de Identificadores de Aplicación (IA). Se trata de prefijos numéricos de dos o más dígitos que van entre paréntesis y que denotan el tipo y formato de los datos que van a continuación. Ej: 02 es el GTIN de artículos contenidos, 10 es el número de lote, 11 es la fecha de producción, 15 es la fecha de caducidad…
El GS1-128 es probablemente la simbología más utilizada en el entorno logístico de toda la cadena de valor dentro del sistema GS1. Es una simbología lineal y es ampliamente utilizada para la codificación e identificación de agrupaciones logísticas. Su característica principal es la capacidad de representar varios datos de una forma concatenada, lo que a su vez facilita la trazabilidad y la automatización en almacén.
CÓDIGOS SSCC
El Código SSCC (Serial Shipping Container Code o Matrícula del bulto) identifica de manera única y exclusiva a las unidades logísticas de envío: palés, contenedores o cajas logísticas individuales. No identifica el producto que hay dentro. Se compone de 18 dígitos y actúa como la “matrícula” del bulto en la cadena de suministro.
Un SSCC individual es un número único, que consta de 18 dígitos y que permanece igual durante la vida útil de la unidad logística a la que está asignado. Un número SSCC individual no debe reasignarse hasta dentro de un año de la fecha de envío.
El SSCC permite la trazabilidad completa de cada unidad logística. Habitualmente se comunica mediante mensajes EDI, en los que se intercambia de forma automatizada y estandarizada documentos comerciales entre empresas, como facturas y órdenes de compra). Así se podrá conocer detalladamente toda la información asociada a ese bulto logístico.
CÓDIGOS BIDIMENSIONALES
Los códigos bidimensionales pueden almacenar gran cantidad de información en un espacio muy reducido. Su lectura se realiza con una gran rapidez y fiabilidad gracias al patrón de localización. En estos códigos, los datos se codifican utilizando una serie de módulos oscuros y claros de un tamaño predeterminado. Dentro del sistema GS1, existen varias simbologías aceptadas y utilizadas, dependiendo del sector o el tipo de aplicación. Los más utilizados son GS1 QR y DataMatrix.
GS1 QR
El GS1 QR es una simbología restringida para aplicaciones cuya lectura del código no esté destinada a lectores de la cadena de valor, como los de un punto de venta de supermercado. Es decir, no debe reemplazar otras simbologías.
Tan solo es un “extra”, ya que permite a los consumidores acceder a información digital adicional como contenido web, fichas de producto o planes de trazabilidad y transparencia.
GS1 DATAMATRIX
El GS1 DataMatrix es una de las simbologías más utilizadas en el sistema GS1, ya que permite contener gran cantidad de información. Además, puede leerse en cualquier orientación y mantiene la decodificación incluso cuando hay daños o baja calidad de impresión. Puede codificar fechas, lotes, identificadores y otros datos críticos en un espacio muy reducido, lo que lo convierte en una herramienta clave para el control y la seguridad del producto.
Esta simbología es utilizada sobre todo en el sector salud ya que sus pequeñas dimensiones y gran capacidad de datos permiten contener toda la información adicional del dispositivo o medicamento en un código de un tamaño muy reducido. Aunque también es ampliamente utilizado para aplicaciones de trazabilidad donde se requiere representar un gran volumen de información y donde en contraposición con un código lineal sería necesario utilizar varias líneas de código.






