Cómo crear una ficha técnica perfecta en el sector de la alimentación

La elaboración de fichas técnicas para productos de alimentación es un proceso esencial dentro de la industria alimentaria. Las fichas técnicas son documentos en los que se detalla toda la información acerca de un alimento: desde sus ingredientes hasta cuestiones relacionadas con la legislación. Además de un requisito imprescindible para comercializar cualquier tipo de artículo alimenticio, las fichas técnicas de los alimentos deben aportar datos sumamente precisos. Y no siempre es fácil. En este post explicamos cómo crear una ficha técnica perfecta en el sector de la alimentación paso a paso.

 

Información general del producto

  • Nombre del producto.
  • Código del producto (si aplica).
  • Fecha de creación de la ficha técnica.

 

El punto de partida de cualquier ficha técnica es la información general del producto. En esta parte se detallan aspectos básicos como el nombre del producto, el código identificador único del mismo y la fecha de creación de la ficha técnica. Estos elementos proporcionan una referencia rápida y permiten un seguimiento eficiente del producto a lo largo del tiempo.

Y, aunque parezca obvio, también es recomendable que en el encabezado del documento se vea claramente que se trata de una ficha técnica. Es decir, que aparezcan estas dos palabras: ficha técnica. A poder ser, en mayúsculas y en negrita. Si quieres llevar tu ficha técnica a otro nivel, recuerda incluir el logo de la marca del producto.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que las fichas técnicas son un documento “vivo” que puede ir cambiando. Por eso es importante mencionar el número de edición/revisión de la ficha técnica, así como la legislación o normativa aplicable y los nombres de las personas que se han encargado tanto de elaborarla como de revisarla.

 

Descripción del producto

  • Descripción detallada del producto.
  • Información sobre alérgenos.

 

 

Una descripción detallada del producto es esencial para comprender su composición, sus beneficios y las necesidades que puede cubrir. Por eso, en este apartado se deben incluir detalles sobre los ingredientes y sus proporciones. Así mismo se deben destacar los alérgenos presentes y cualquier otra información relevante para la seguridad alimentaria, como especificaciones microbiológicas o si existiesen contraindicaciones para determinados grupos de población.

También es importante que aparezca la caducidad o vida útil del producto, así como el modo de conservación y las condiciones tanto de almacenamiento (como por ejemplo, la temperatura y la humedad), transporte y distribución, como de consumo.

 

Información nutricional

  • Contenido calórico.
  • Porciones por envase.

 

 

La sección de información nutricional debe ofrecer una comprensión clara de las características del producto. Este paso conlleva una serie de análisis, cálculos y procesos enfocados a determinar la información nutricional de un producto.

Los datos incluyen el contenido calórico, que debe indicarse tanto en kilojulios como en calorías; y las cantidades (en gramos) de grasas, hidratos de carbono, fibra alimentaria, proteínas y sal. En el caso de las grasas, además, se deben especificar los gramos correspondientes con ácidos grasos saturados. Del mismo modo, se debe indicar la cantidad de azúcar respecto a los hidratos de carbono.

Todo ello debe ir en relación a una cantidad. Habitualmente se proporciona toda esta información respecto a 100 gramos de producto. Sin embargo, también puede realizarse respecto a la cantidad que corresponda a una ración de producto. De hecho, en este apartado se debe especificar la cantidad de una porción o ración y las porciones que tiene cada envase.

 

Proceso de fabricación

  • Descripción del proceso de fabricación.
  • Controles de calidad y seguridad alimentaria.

 

 

La ficha técnica debe proporcionar una visión detallada del proceso de fabricación del producto: desde la selección de materias primas hasta los controles de calidad. Esto implica incluir temperaturas, tiempos y cualquier otro factor que permita garantizar el correcto funcionamiento del proceso de producción, así como la calidad del producto final. De hecho, es recomendable establecer unos parámetros de calidad e indicar su tolerancia. Estos dependerán del tipo de producto, pero algunos ejemplos válidos podrían ser el color, el olor, el sabor o la textura. Así mismo, sería interesante establecer parámetros en relación a posibles defectos y proceder del mismo modo que con los parámetros de calidad.

 

Envase

  • Tipo de envase.
  • Capacidad.
  • Tratamiento.

 

 

Otro de los apartados que debe incluir una ficha técnica es el relativo al envasado. Así, se debe especificar toda la información relativa a todos los tipos de envase en los que se comercializa el producto. En concreto, se debe describir el envase e indicar su peso, así como citar su tipología. Del mismo modo, se debe indicar en mililitros la capacidad de dicho envase, así como el peso neto y escurrido del producto en gramos. También es necesario incluir el tipo del tratamiento que se ha dado al envase para garantizar la inocuidad del alimento en cuestión.

 

Datos del fabricante

  • Nombre y dirección.
  • Información de contacto.

 

 

Incluir los datos del fabricante es esencial. Por eso, en toda ficha técnica se debe incluir el nombre de la empresa que fabrica el producto, su dirección y su información de contacto del fabricante.

 

Otra información

  • Instrucciones de uso.
  • Certificaciones.
  • Declaraciones adicionales.

 

 

Para crear una ficha perfecta que reúna toda la información necesaria para comercializadores y consumidores, esta también debería prestar atención a cuestiones como las instrucciones de uso o las certificaciones.

Así, se podría informar sobre cómo preparar o consumir el producto, si está listo para comer o no, o cuál es el mejor modo de degustarlo. Del mismo modo, la ficha técnica también puede incluir secciones dedicadas a certificaciones específicas, como certificados de calidad o certificados ecológicos.

Además, se puede añadir cualquier otra declaración que pueda ser relevante, como aspectos éticos, de sostenibilidad u otras características distintivas del producto o de su proceso de fabricación.

 

La elaboración de una ficha técnica para la industria alimentaria es un proceso meticuloso que abarca varios aspectos cruciales y cada sección juega un papel vital en la creación de este complejo documento. Motivo por el que es fundamental mantener la ficha técnica actualizada, en conformidad con las regulaciones vigentes y con los posibles cambios en la formulación o en el proceso de fabricación.  Así se garantiza tanto la transparencia en la información proporcionada como la seguridad y calidad del producto.

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