3 claves para afrontar el 2021 en el sector de las conservas

El sector de las conservas debe afrontar con valentía el año 2021, tras un ejercicio marcado por la incertidumbre a causa de la pandemia. No obstante, el balance del sector de las conservas en 2020 ha sido positivo. Especialmente en lo que respecta a las legumbres cocidas, ya que las empresas han logrado paliar las caídas en las ventas en la hostelería reforzando el retail y el consumo en el hogar.

Las dudas que se ciernen sobre la evolución del covid-19 a nivel mundial exigen que las empresas de la alimentación dispongamos de un plan sólido para este año que contemple todas las opciones y escenarios posibles: nuevas olas, posibles restricciones dictadas por la Administración para frenar los contagios, cierres intermitentes de establecimientos (tanto de la hostelería como del comercio), modificaciones en los horarios del toque de queda o, incluso, hipotéticos confinamientos.

En este sentido, existen tres claves fundamentales que debe contemplar toda estrategia para conseguir un balance positivo al término del 2021. Para ello, hay que tener en cuenta tanto factores internos como externos, así como apostar por la flexibilidad y un trato personalizado. Como fabricantes de conservas debemos entender que la demanda puede ser inestable a lo largo de este año porque la situación social es muy compleja. Por nuestra parte, tenemos que conseguir atenderla de la forma más rápida y eficaz posible. Pero esto exige una buena previsión y un gran compromiso de toda la plantilla que debemos ser capaces de promover.

A juzgar por el desarrollo del año anterior, todo hace predecir que el año 2021 va a ser un ejercicio de crecimiento. Continuará el aumento del consumo de conservas en el hogar, especialmente de legumbres cocidas, y crecerán las exportaciones. Prepararse para este escenario será la clave del éxito empresarial y hay tres factores clave que deben tenerse en cuenta.

 

1ª clave: Capacidad para satisfacer la demanda

El primero de ellos es la capacidad para satisfacer la demanda, ya que, previsiblemente, habrá picos ascendentes y descendentes. Esta cuestión es vital en un contexto como el actual porque consolidará o destruirá la confianza de nuestros clientes.

 

Las ventas de las conservas de legumbres llegaron a aumentar hasta un 150% durante las fases más restrictivas del estado de alarma y, aunque este pico de crecimiento es improbable que vuelva a producirse durante el 2021, las empresas deben estar preparadas para crecimientos puntuales y de gran volumen.

Disponer de un músculo empresarial capaz de absorber esa demanda será un factor diferenciador. Quien pueda hacerla frente, será el elegido. Y no solo en este momento. Demostrar capacidad de reacción determinará la creación de nuevas relaciones entre clientes y proveedores. No se trata de producir sin freno y almacenar stock, sino de crear una estructura empresarial fuerte y flexible. Esto implica una coordinación máxima entre todos los miembros: desde el departamento comercial al industrial porque si unos se empeñan en vender pero no hay producto, la estrategia fracasará. De igual modo, si unos se centran solo en producir sin tener en cuenta la necesidad de dar salida a esos productos, el resultado también será negativo.

 

2ª clave: Exportación

Otro de los puntos a tener en cuenta para afrontar con éxito el 2021 en el sector de las conservas es prestar atención al mercado internacional.  Las conservas de legumbres son uno de los productos que más se exportan en España, según las estadísticas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), y esta tendencia continuará a lo largo de este año porque los productos alimentarios españoles son muy demandados y valorados por su calidad en todo el mundo.

Comenzar a exportar no es una tarea sencilla, sobre todo cuando se trata de la alimentación. Se precisan certificados y un gran conocimiento. Por eso es importante buscar exportadores profesionales de conservas. Sin embargo, nunca es tarde para empezar si el camino se ha preparado correctamente. Y este año será un buen momento para hacerlo porque las exportaciones van a seguir creciendo. En este punto, es fundamental estudiar muy bien el mercado de destino y tratar de adaptar los productos a los gustos y necesidades locales introduciendo, por ejemplo, nuevos ingredientes. También es importante elegir los formatos de envases más apropiados para el consumidor final al que van destinados.

 

3ª clave: Seguridad alimentaria

Seguridad alimentaria en Autor FoodsVelar por la seguridad alimentaria y hacer patente este compromiso es la tercera clave a tener en cuenta este año. Este es un concepto fundamental en el sector de las conservas, pero durante la pandemia se ha postulado como uno de los requisitos imprescindibles.  Las empresas agroalimentarias de España siempre han sido conscientes de esta necesidad, pero hoy, más que nunca, es preciso cuidar todos los detalles al máximo. No basta con hacerlo bien. Es necesario ser brillante y que esta excelencia se constante a través de auditorías externas. Una de las imprescindibles es la que, una vez superada, otorga el sello International Featured Standards (IFS). Lo expide NSF International y es la norma de seguridad alimentaria por excelencia porque garantiza que los productos cumplen con los máximos estándares de seguridad, calidad y sostenibilidad.

 



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