Estos son los desafíos que el 2024 prepara para la industria alimentaria

Tras un ejercicio marcado por la incertidumbre a causa de la inflación, la sequía, los cambios legislativos y el aumento de precios de la energía, la materia prima y las materias auxiliares; la industria alimentaria afronta el año 2024 con muchos desafíos a la vista. Los 12 próximos meses, las empresas del sector de la alimentación se enfrentarán a diversos obstáculos a los que deberán plantar cara haciendo gala, más que nunca, de su resiliencia.

La gestión de la demanda, la innovación, la sostenibilidad o los cambios en las preferencias de los consumidores son algunos de los muchos retos que marcarán el futuro de una industria que busca adaptarse y prosperar en un contexto económico complicado.

Pero, además, habrá algunos desafíos cruciales para la industria alimentaria en 2024: el auge de la marca de distribuidor, la creciente tendencia de la alimentación plant-based, el aumento del interés por los productos ecológicos, las consecuencias de la inflación y el incremento de los costes, y la importancia de la seguridad alimentaria.

Todos ellos marcarán la evolución de la industria alimentaria en los próximos meses y todas las empresas deberán tenerlo en cuenta a la hora de elaborar un plan comercial para 2024.

 

Auge de la marca de distribuidor

La marca de distribuidor, también llamada marca blanca, lleva 30 años creciendo en el sector de la alimentación y en situaciones inflacionistas, como la actual, este proceso se acelera. Tanto es así que el valor de sus ventas supera el 40% en la mayor parte de Europa. En el caso de España ya alcanza el 43% y su peso ya es mayor que en Reino Unido y Alemania. Y en otros lugares como Países Bajos y Suiza representa un 44,9% y un 51,8%, respectivamente.

Teniendo en cuenta todos estos factores, es evidente que el auge de las marcas de distribuidor se ha vuelto cada vez más notable y su cuota de mercado seguirá creciendo en 2024. Estas marcas han ganado terreno gracias a la creciente preferencia de los consumidores por productos de calidad a precios asequibles y al respaldo que las brindan las cadenas de supermercados y minoristas como una opción de compra económica, variada y de calidad. Esto está logrando que los consumidores las consideren como opciones igualmente confiables, contribuyendo así a su ascenso en el competitivo mercado alimentario.

En este contexto, son muchas las empresas que se deciden a dar el paso de crear su propia marca. Para ello, es fundamental tener en cuenta dos factores: por un lado, diseñar una buena estrategia de precios; y, por otro lado, saber cómo elegir bien al fabricante de la marca privada.

Paralelamente, al igual que la marca de distribuidor gana terreno a la marca de fabricante; los grandes supermercados ganan cuota de mercado frente a los pequeños. Y esto es algo que las empresas del sector de la alimentación deberán tener muy en cuenta en 2024 de cara a la comercialización de sus productos.

 

Creciente tendencia de la alimentación plant-based

La alimentación plant-based es el nombre con el que se conoce a la alimentación compuesta, principalmente, por alimentos de origen vegetal. Se trata de una tendencia que no para de crecer y que en 2024 experimentará una expansión más que significativa en el sector alimentario, marcando una revolución en las preferencias del consumidor.

La demanda creciente refleja un cambio cultural hacia opciones más saludables y respetuosas con el medio ambiente, impulsando la presencia y la innovación de la alimentación basada en plantas en el mercado alimentario.

Con una mayor conciencia sobre la sostenibilidad, la salud y la ética, los productos plant-based han facilitado la aparición de alternativas vegetarianas y veganas de muchos alimentos, logrando una oferta más diversificada y accesible. Pero también han puesto en valor productos que llevan décadas en los lineales de los supermercados como las conservas vegetales y las legumbres cocidas.

 

Aumento de interés por los productos ecológicos

Los productos ecológicos están experimentando un crecimiento exponencial a nivel internacional. Especialmente en la alimentación en sectores como el de las bebidas vegetales o las conservas de legumbres ecológicas. La demanda aumenta y cada vez hay más empresas interesadas en su elaboración.

Y eso se debe a una creciente preferencia de los consumidores por opciones más saludables y sostenibles. Motivo por el que los productos orgánicos han ganado popularidad. La demanda ha aumentado y esto, a su vez, ha generado una expansión de las ofertas de productos ecológicos, desde frutas y verduras hasta alimentos procesados.

Todo ello se ve respaldado por un aumento constante de las extensiones dedicadas a la agricultura ecológica en los últimos años, así como por la incorporación de las nuevas generaciones al campo. Están más concienciadas con el impacto que generan sus actividades y más comprometidas por reducir su huella.

Y lo mismo sucede con los consumidores, que ya no solo buscan productos de calidad, sino que las empresas que los producen sean socialmente responsables y se comprometan con valores con los que se identifican, como la igualdad de género o los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

 

La inflación y el aumento de costes

La resiliencia es una de las grandes fortalezas de la industria alimentaria, pero los últimos años han sido complicados al tener que hacer frente a situaciones como la pandemia del covid-19 y los efectos de la guerra de Ucrania. También la sequía, la inflación y el aumento de los costes de materias primas y auxiliares, así como de la energía; que seguirán marcando la evolución del 2024.

Todo esto se traduce en márgenes más ajustados para los productores y en una carga financiera adicional para los consumidores. Del mismo modo, la inflación puede influir en las decisiones de compra y provocar ajustes en los patrones de consumo. Una situación que propicia la tendencia al alza de la demanda de productos con marca de distribuidor.

Para que este contexto no frene a la industria alimentaria, está deberá ser capaz de adaptarse a patrones de consumo cambiantes, realizar una gestión eficiente de la cadena de suministro y la diversificación de fuentes, controlar los márgenes de ganancia, revisar la estrategias de costos y llevar a cabo una mayor eficiencia operativa.

 

La importancia de la seguridad alimentaria

La seguridad alimentaria es un desafío constante para las empresas del sector de la alimentación porque es un factor determinante en su reputación. Es más que una obligación regulatoria. Es un pilar esencial para la confianza del cliente y la viabilidad a largo plazo de cualquier entidad en este sector. Garantizar que los productos sean seguros preserva la integridad de la marca y protege la salud pública.

Motivo por el que las autoridades sanitarias velan por el cumplimiento de la legislación vigente desde el inicio de la cadena productiva hasta su consumo mediante certificaciones. Algunos de estos certificados alimentarios son imprescindibles para todas las empresas de la industria alimentaria. Otros son de carácter voluntario y su posesión concede a las empresas mayor prestigio y un mejor posicionamiento respecto a sus competidores.

En un mundo cada vez más conectado y consciente, los consumidores demandan transparencia y trazabilidad en los alimentos que consumen. Para las empresas de la industria alimentaria, invertir en sistemas y protocolos de seguridad alimentaria es una inversión estratégica para construir y mantener la confianza del consumidor y asegurar la continuidad del negocio.

No Comments

Post A Comment